Miércoles en Santa Fe Muestra

10 09 2009

Estamos en el Cine América (25 de Mayo 3075)
El costo de la entrada por función sigue siendo $6.
Los esperamos !!!

DIÁLOGOS DE EXILIADOS 20:00 hs.
Chile/Francia, 1975 / 100’, video, color

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Dirección y Guión: Raúl Ruiz
Fotografía: Gilberto Azevedo
Montaje: Valeria Sarmiento
Producción: Percy Matas, Raúl Ruiz
Intérpretes: Françoise Arnoul, Edgardo Cozarinsky, Sergio Hernández

Más una inversión libre que una versión libre del texto homónimo de Bertolt Brecht, Diálogos de exiliados despliega una mirada irónica sobre los chilenos en París, poco después del golpe militar de Pinochet a Salvador Allende. Así, Ruiz erosiona hasta derrumbar todas las pequeñas formas de la supervivencia, la recolección de fondos, el aprendizaje de las reglas, el pedido de ayuda a grupos de la izquierda humanista internacional, con un sentido del humor refinadísimo. No hay nostalgia aunque sus personajes estén encerrados, aunque siempre hablen de Chile y bailen cuecas y reproduzcan los modismos de un uso del habla que Ruiz convirtió en centro de su filmografía arborescente, tanto como sus diálogos y situaciones circulares de desenlace incierto, en una forma del juego tomado con total seriedad, un “juego de la oca” que al terminar recomienza, hasta demostrar que la paradoja es el gran absurdo filosófico. Sin orillar jamás la gravedad del exilio que tantos films y dividendos permitió a quienes lo volvieron profesión, Diálogos… es una película que gana su batalla a la distancia, acalladas las críticas feroces de las buenas conciencias de su tiempo. Además del ojo y oído únicos de Ruiz para ver actores donde nadie los vería, y de un notable Daniel Gélin, Edgardo Cozarinsky compone a un argentino de esos expertos en nada que pueblan su cine, y que aquí, precisamente, explica cómo adaptarse a la sociedad francesa, justo él, el inventor de la palabra expatriado.

Raúl Ruiz
Lugar y Fecha de Nacimiento: Puerto Montt, Chile, 1941

Filmografía
2006 Klimt
2000 Comédie de l’innocence / Comedy of Innocence
1983 Les Trois couronnes du matelot / Three Crowns of the Sailor
1979 L’ Hypothèse du tableau volé / The Hypothesis of the Stolen Painting
1973 Palomita blanca / White Dove

Sección en el 11º BAFICI: Panorama / Diálogos

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BONUS TRACK 22:00 hs.
Argentina, 2008 / 84’, video, color

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Dirección y Guión: Raúl Perrone
Fotografía: Angel Arozamena
Montaje: Lorna Santiago
Producción: Las ganas que te deseo, Yokonda, Panoramix
Intérpretes: Luis Grossi, Adrián Barilaro, Leonardo Stella

Bonus Track y 180 grados forman parte de lo que Perrone se anima a llamar una “nueva trilogía”, cuya tercera pata está aún en proceso. Las películas pueden verse de manera independiente, aunque ciertamente tienen puntos de contacto. Casi quince años pasaron desde Labios de churrasco, pero los personajes de Perrone no han envejecido: siguen siendo adolescentes, jóvenes. Lo que ha cambiado ha sido el ambiente y las marcas culturales. Del videoclub y el fulbito pasamos a la PC y el mundo skater, y el rock suburbano de los primeros films vira a una música menos nítida, más ambiental. En estos años, además, el estilo Perrone se ha asordinado: ya no importa tanto lo que los personajes dicen o hacen, como el ruido que hacen al hablar o la sombra de sus movimientos. En Bonus Track, los protagonistas tienen un lugar de reunión secreto que funciona como código de iniciación: un viejo cine abandonado y convertido en pista donde practican –no muy bien– sus saltos, despreocupados del efecto nostálgico que el espacio tendrá en los espectadores de esta película y en el propio realizador.

Raúl Perrone
Lugar y Fecha de Nacimiento: Buenos Aires, Argentina, 1952

Filmografía
2005 Ocho años después
2003 La mecha
1998 5 pal’ peso
1997 Graciadió
1994 Labios de churrasco

Sección en el 11º BAFICI: Competencia / Selección Oficial Argentina





Arranca Santa Fe Muestra

4 09 2009

Muchas gracias a todos los que se comunicaron para asistir a la Función Especial de Apertura. Los esperamos minutos antes de las 21 hs. para arrancar la 9º Santa Fe Muestra.

Extendemos la invitación para que asistan toda la semana que tenemos por delante para disfrutar del mejor Cine Independiente.

Los esperamos.





Lo que se viene en la 9º Santa Fe Muestra…

20 08 2009

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Alejo Moguillansky: “Revalorizo el plano como el lugar del cine”

moguillansky_Alejo Moguillansky (1978, Buenos Aires) es un joven director argentino que, sorprendentemente, al hablar de su cine, no nombra a Quentin Tarantino o a Michel Gondry sino a Buster Keaton, Jacques Demy y Hugo Santiago. Guionista, montajista, realizador de algunos cortos y mediometrajes como La prisionera (2006) y Borges/Santiago, variaciones sobre un guión (2008), con Castro (2009), su primer largometraje, obtuvo los premios a Mejor Película y Mejor Fotografía de la selección oficial argentina en la última edición del Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires. Hablamos con él sobre este film curioso, de admirable construcción (que espera su estreno en el MALBA para octubre), aprovechando su paso por Rosario, invitado para la muestra rosarina del BAFICI organizada por Calanda Producciones.

– Tu película propone algo poco común en el cine argentino: contar algo a partir de la forma y de los movimientos.

- Sí, hay algo de eso. La historia es básica, una especie de chasing movie, donde uno escapa, otros lo persiguen y ahí termina el argumento. Hay un procedimiento inicial que tiene la película que en algun momento se vence, las razones originales comienzan a ser absurdas, y es allí donde lo formal empieza a crecer con mayor fuerza. La idea fue hacer un gran desarrollo formal de la persecución, con un diálogo muy grande con cierta danza contemporánea, donde lo coreográfico entre actores y en la relación cámara-actor sea vital. Sin que eso tampoco sea una serie de meros virtuosismos, sino que tenga relación con un componente más metafísico, si se quiere. También hay una relación entre la hipermovilidad que tienen los actores y la inmovilidad que asoma más nítidamente hacia el final, que es una especie de contracara.

- Es notable que, siendo el movimiento algo central en la película, éste aparece siempre dentro del plano, sin recurrir a la cámara en mano.

- No queríamos esa suciedad. La cámara en mano tiene esa facultad como de falso registro, acentúa cierto aspecto de documental que en realidad no es, algo muy usado por el cine argentino. Yo quería evitar todo eso porque Castro se desarrolla en determinados escenarios donde lo documental es una fuerza bruta, que yo debía salir a controlar y a reinscribir. Como una imagen doble, donde la ciudad es, al mismo tiempo, esta ciudad semi-fantástica que aparece, con todos esos episodios excéntricos.

- ¿Puede decirse que Castro refleja, en cierta manera, el frenético ritmo cotidiano de Buenos Aires?

- Sí. No voy a hablar de la alienación urbana porque es algo que ya no quiere decir nada. Digamos que muestra eso pero por una vía más larga, más difícil. Lo que más me interesa a mí es que hay una actitud realista, en el sentido fotográfico o baziniano de la palabra. La intención es decir: ¿qué tipo de ficción producen estos lugares, o los ómnibus platenses que tienen escrito Este – Oeste? ¿Qué tipo de ficción produce ese barrio terriblemente caótico que es Constitución?

- Donde no hay ningún tipo de realismo es en los diálogos.

- Eso tiene que ver con una decisión musical. La película está trabajada musicalmente, todo el tiempo.

- Algunos gags, e incluso la música, remiten al cine mudo.

- Sí. Es raro, porque fue una referencia que apareció tarde en la película, como por la mitad del rodaje. Hay un plano donde Castro camina igual que Chaplin, ahí nos dimos cuenta que estábamos trabajando en relación a eso.

- O la secuencia con los paraguas en la calle.

- Eso, para mí, está más relacionado con los musicales franceses. Como si fuera una mezcla de un policial con una película de Jacques Demy. Pero es cierto que mucha gente ve en la película algo muy keatoniano.

- Hay fuertes puntos de contacto de tu película con Todos mienten, incluso se habla de cierta tendencia estética que caracteriza a los realizadores que han pasado por la Universidad del Cine.

- Lo que pasa es que Todos mienten fue hecha por Matías Piñeiro, uno de mis más grandes amigos y la persona con la que yo pienso el cine. Compartimos la obsesión por un sentido de la musicalidad y del ritmo, y cierta revaloración del plano como el lugar del cine. Lo que sí tienen en común películas como éstas e Historias extraordinarias es que son modernas. Llamo películas modernas a aquéllas que tienen necesidad de ser nuevas, de no tener precedentes.

- ¿Creés que para hacer un cine moderno el realizador debe estar atento al cine clásico, al cine que se hacía en otras épocas?

- Creo que la modernidad en el cine nace de la cinefilia. Ahí hay una unión fuerte. Aunque también es cierto que la cinefilia es un arma de doble filo, generadora de películas de un nivel de hermetismo y de autoconciencia imposible, de un cine muy refractario al mundo, incapaz de enfrentarse a lo que hay.

- Precisamente, ¿qué le dirías a los que piensan que películas como Castro corren el riesgo de ser poco accesibles para los espectadores que no son cinéfilos?

- Qué se yo (piensa)… Que la vean de nuevo.

Por Fernando G. Varea

Fuente: www.espaciocine.wordpress.com

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ARROZ CON LECHE, de Jorge Polaco

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Jenaro, un viudo de 75 años, vive junto a su hija Rosa y su yerno Jacinto.

Por algunos disturbios que provoca Jenaro, su hija Rosa impulsada por Jacinto, decide internarlo en un geriátrico en las afueras de la ciudad. Rosa y Jacinto dejan a Jenaro en el geriátrico y en el viaje de vuelta sufren un accidente, que les provoca horribles consecuencias.

Mientras tanto en el geriátrico, regenteado por religiosas, Jenaro comienza con una verdadera revolución. Es allí cuando descubre un incentivo para su vida: se enamora, les enseña a los abuelos a pelear por sus derechos, despierta pasiones entre las monjas. El asilo se ve transformado y esta transformación personal de Jenaro ya no tendrá vuelta atrás.

El Director
Jorge Polaco nació en Buenos Aires en 1946. Se licenció en Letras. Dentro de su filmografía podemos destacar, el mediometraje “Margotita”, de 1984, “Diapasón” (1985) película por la cual obtuvo una mención especial en el Festival internacional de Locarno, “En el nombre del hijo” (1987) galardonada con el Delfín de oro en el Festival internacional de Troia, “Kindergarten” (1990); “Siempre es difícil volver a casa” (1992) y “La dama regresa” (1996), donde exalta y desmesura lo visual. Esta película recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival internacional de Amiens. Su último trabajo ha sido “Viaje por el cuerpo” (2000) ganadora del Primer Premio “Manzana de Oro” al Mejor Film en Competencia Oficial, en el Festival latinoamericano de New York.

El cine de Jorge Polaco se destaca por narrar historias intimistas donde los personajes no nos dejan indiferentes y la teatralidad nos ofrece un contrapunto muy interesante en conjunto con los movimientos de cámara.

Los actores de Arroz con leche: Jorge Ochoa, Maria Alejandra Figueroa, Ariel Gigena, Pola Borja, Isabel Sarli.

FICHA TÉCNICA
Director: Jorge Polaco
Productor: Oscar Azar
Guión: Jorge Polaco
Asistente de Dirección: Antonio Barrio
Producción Ejecutiva: Sebastián Perillo
Jefe de Producción: Laura Ponte
Director de Fotografía y Cámara: José Trela
Sonidista:
Pablo Sala
Música: Sergio Vainicoff

Fuente: www.proximosestrenos.com.ar

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BONUS TRACK, de Raúl  Perrone

bonus_track_2

La era de la madurez
Por Diego Batlle
Estrenada el 31 de Marzo de 2009

Bonus Track (Argentina/2009), de Raúl Perrone. Duración: 84 minutos.

Un día después de ver 180 grados -interesante, pero menor- fui a ver “otra” de Perrone. Pero no me encontré con “una más” sino con “la” película del más prolífico de los directores argentinos. No sé si es la mejor de toda su carrera, pero sí estoy seguro de que es la que nos presenta la versión más depurada, segura, convincente desde el lugar de cineasta (conste que no usé el término director).

En la crítica de ayer hablaba de ciertas similitudes de 180 grados con el cine de Gus Van Sant, aquí las coincidencias (en lo aparente) podrían ser todavía mayores ya que, al igual que en Paranoid Park, se narra la cotidianeidad de un grupo de skaters. También podría trazarse un paralelo con Goodbye Dragon Inn, de Tsai Ming-liang, ya que buena parte de los 84 minutos de Bonus Track transcurren en un inmenso cine abandonado (gran hallazgo y aprovechamiento de la locación). Pero esta vez -aunque a los lectores del sitio les guste denostar a Perrone por sus “influencias- debo decir que su nueva película tiene alma y vuelo propios.

En ese verdadero díptico sobre la adolescencia que conforman 180 grados y Bonus Track, Perrone se sumerge con delicadeza, sensibilidad y -sobre todo- mucha naturalidad en el universo cerrado de estos chicos (amantes del bicicross en la primera y del skate en la segunda). En 180 grados los adultos aparecían fuera de cuadro o fuera de foco; aquí, directamente no existen, salvo por la voz de alguna llamada telefónica en que exigen que sus hijos vuelvan a casa.

Diálogos banales (y al mismo tiempo fascinantes) sobre el arte del skateboarding, sobre tatuajes, sobre recitales y salidas nocturnas, sobre drogas, sobre la escuela secundaria y sobre sexo, litros de cerveza y decenas de cigarrillos conforman el universo de Bonus Track (en verdad, 180 grados es el “bonus track” de este film), que Perrone retrata con una belleza singular, utilizando el plano fijo o el travelling para mostrar la actividad grupal o el ensimismamiento individual de sus criaturas.
Le ha hecho muy bien a Perrone incursionar en el HD. Sus planos pueden parecer demasiado cuidados o prolijos, pero son de una belleza (¿lirismo?) que no se habían visto antes en su cine. También es impresionante el trabajo de sonido (directo y/o posproducido) de Gaspar Scheuer. Así, Bonus Track surge como el film más adulto (pese a ser también el más “adolescente”), profesional (en el buen sentido), sólido y riguroso de toda su carrera. Y eso sin descuidar la credibilidad de sus diálogos y la espontaneidad de sus personajes, que siempre ha sido el eje de sus películas. Todo un hallazgo. Toda una sorpresa.

Fuente: www.otroscines.com.ar








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